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La crueldad como sistema en el teatro independiente

Por Pablo Silva

 

Congreso de Tendencias Escenicas – Universidad de Palermo – Febrero 2014-

Gracias! Andrea Pontoriero, Andrea Marrazzi, Gustavo Schraier

Junto a

Claudia Margarita Sanchez – El teatro independiente y la politica del subsidio

Paula Travnik – Hacia la profesionalización del teatro independiente –

Mariano Stolkiner – Teatro independiente de que? –

Jorge Graciosi – Teatro político -socialen Argentina-

Julieta Grinspan – Red de los grupos estable en el teatro indepeniente –

Paula Baró – El porvenir -Una experiencia de programación –

Carla Liguori – Puesta en escena adaptada a los recursos humanos –

Marina Matarrese – Coordinación

 

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El teatro independiente es el hijo del padre comercial y la madre estatal.

Como crece y continúa su camino de cierta independencia es lo que está en juego hoy. Independiente, de qué? De sus padres, mhhh puede ser… De algún imposición temática, estructural, de contenido, espacial..si claro puede ser, con mas fuerza.

Pero básicamente este  hijo, el teatro independiente, se encuentra DEPENDIENTE… Dependiente del mercado, de la economía, de los subsidios, y del público. Y esta dependencia marcada y absoluta, crea un sistema de CRUELDAD que se instala como una RED por debajo de los actores, de los teatros, de los artistas y técnicos, de los medios que difunden y de los organismos que los legislan.

Esta RED DE CRUELDAD es el tema. Es una RED que se va imponiendo en silencio, despacio, y sin que nos demos casi cuenta.

Esta RED es el producto de varios factores que la van tejiendo poco a poco, y que nace después del 2001. Para pensar sintéticamente las ultimas 3 décadas, creo que los 80 fue un espíritu rebelde, un urdapilleta, gambas, una explosión en medio de una atmosfera de cadáveres que seguían a tu lado –como expreso urdapilleta alguna vez-. Los 90 fue de la juventud teatral, y de una nueva organización, y la instauración de sistemas docentes, de maestros nuevos, de escuelas, de talleres. Luego del 2001, se produce el actual movimiento que podríamos denominar teatro independiente. Diverso, con unas 100 salas y otros 100 espacios,  en Buenos Aires. Y es un espacio ahora regulado y subsidiado( x la ley nacional 24800 firmada en el 97 y puesta en regulación un par de años después creado el INT / por PROTEATRO 2001/2 en la Ciudad de Buenos Aires )

Esto va creando un sistema de catarsis artística, donde los creadores estrenan hasta 5 estrenos por año. Se valora mucho la multiplicidad de tareas, el autor-director como figura emblemática, el hacer como norte, y los actores trabajan siempre en varias propuestas al mismo tiempo. Los primeros años, el sistema lo sostiene, con amigos y público, con subsidios demagogicamente repartidos, con la emoción de tantos grupos trabajando y con la idea aun hoy sostenida de: Buenos Aires capital mundial del teatro.

No se cuando se produce la infiltración, diría que hacia el 2006, 2007 esto comienza a dar señales de empezar a naufragar. Y allí se empieza a infiltrar la RED DE CRUELDAD. El teatro independiente empieza a copiar a sus padres, especialmente a su papá teatro comercial. No para querer parecerse… lejos de ello! Sino para identificarse con papa y desarrollar esta red que hace que los colegas no sean más colegas, que pone dicotomías sobre el tablero que no habían existido nunca: cooperativas versus salas. Famosos versus desconocidos. Cantidad versus calidad. Prensa versus publicidad.

Instala un sistema, tomado del sistema comercial de implantación de un SEGURO de sala, que deben pagar las cooperativas, ante la dificultad radical que aqueja al sector desde hace varios años: la falta de público legítimo y con ello, la imposibilidad de generar recursos económicos propios. Seguros verdaderos, seguros encubiertos, alquileres de equipos de sonido e iluminación, gastos de limpieza, etc, SEGUROS al fin, en un sistema que deja claro que lo que no hay es SEGURIDAD para nadie, ni para las cooperativas, ni para las salas.

Y el DINERO y todo un sistema económico, pasa a regular el teatro, claramente DEPENDIENTE.

A esto se le suma las dificultades de ambos bandos: que son muchas mas pero sintetizo algunas: las cooperativas no generan ni público ni dinero, ni sponsors, ni apoyos institucionales, o privados (que no sean subsidios) y por el lado de las salas los aumentos de los alquileres, las dificultades del personal contratado, juicios laborales, costos de equipamientos  etc entre muchas otras. Todo cuesta mucho más que antes, tb para el teatro independiente.

Porque todo el teatro en estos últimos años , también ha sufrido una profesionalización de todas sus areas. Y esto trae beneficios a los productos, a las obras, pero también complejiza todo el entramado económico y apoya la idea de una Red de crueldad pues la puesta y el diseño de luces solo por dar un ejemplo es un trabajo profesional y que tiene un costo directo que impacta sobre el presupuesto total, cuando esto años atrás, ni era considerado…es mas, años atrás  y no diría que tantos, NO HABIA UN PRESUPUESTO TOTAL – Funcionaba la mecanicá del DESEO  y después vemos… .Esto claramente ha quedado sin efecto y hoy las Cooperativas de teatro independientes, les cuenta mucho avanzar sin los 10 colaboradores artístico técnicos, y sin un productor ejecutivo que elabore un PLAN para llevar a cabo todo el proceso de generar un espectáculo.

Desde mi perspectiva, la RED de crueldad se va a seguir imponiendo, cada vez mas, y hace necesario pensar desde muchos lugares como queremos que sea esta o la próxima década de teatro independiente.

Desde el estado y los padres, lease subsidios, parecería que el INT marca una guía de privilegiar POCOS PRODUCTOS con SUBSIDIOS MAYORES. Creo que lo seguirán Proteatro, y su director CATTAN están en esa frecuencia, y al no subsidiar 400 obras anuales, es posible que la producción en cantidad, vaya decayendo. Esto por ahora NO PASA, cada año si bien la estadística del sectores algo pobre, y solo recae un poco en lo que pueda hacer ARTEI o el mismo Proteatro, se sigue estrenando cada año mas obras, unas 600 en total.

Pero básicamente quedan más preguntas que respuestas: es de donde va a salir el público? De donde se van a generar recursos genuinos para el teatro independiente? Como se sostendrán las sala en esta red económica tan cruel?

congresoUP

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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