Textos

Para producir, y arrancar casi cualquier proyecto, en general, el origen es el texto, y se aplica aquí el lema de Argentores: «Sin autor no hay obra».

Nuestro trabajo también consiste en trabajar con los textos de las obras. Si sos autor y estás buscando montar tu obra, lo mas directo -desde nuestra perspectiva- es que busques u organices el equipo ARTISTICO o el equipo INVERSOR. Esos son los dos caminos mas veloces, y que motorizan y energizan un proyecto teatral, después nosotros podemos asociarnos a dichos equipos. ES MUY DIFICIL PARA NOSOTROS AVANZAR UNICAMENTE CON EL TEXTO. Si solo tenes el texto, lo ideal es que te vincules con otros autores ya estrenados, para que estudies los diferentes caminos que llevan desde el papel en blanco… hasta el estreno. Siempre son caminos complejos, pero no imposibles. Te recomendamos si sos autor argentinos, la plataforma de difusión de autores:  AUTORES ARGENTINOS. com.

Todos nuestra obras y producciones tienen textos que pueden ser llevados a escena en diferentes países. De muchas tenemos los derechos y nos interesa que se lleven a cabo montajes de ellas. En algunos casos hemos colaborado con la producción, con la dirección, con la parte artística.

Envianos un email a [email protected] si alguno te interesa o lo ves posible para montarlo en tu lugar, en tu país.

El origen textual

Obviamente los proyectos comienzan de maneras disimiles, por un grupo de amigos que se reúne, un grupo de alumnos de un taller de actuación, de dramaturgia, de dirección, o lo que fuere. Pero necesariamente cualquiera sea el punto de partida, el texto constituye el primer gran tema a solucionar. Esto quizás no se aplica a los proyectos «de movimiento» donde el texto surge a partir de ensayos, o posterior a ellos, o nunca, o a otras formas de expresión que no incluyen el texto como materia prima, que generalmente, no es nuestro caso.

Para llegar al texto, admitiendo su inmortal importancia, hay miles de caminos. Hemos compartido varios de ellos, trabajamos con autores vivos, con autores muertos, con adaptaciones, libres, modificaciones, etc. Todos tienen sus clásicos pro y contras, pero si estas comenzando, es todo más sencillo si el autor está muerto hace más de 70 años. Eso facilita todo tipo de trámites legales y posibilita hacer de Romeo un travestido, sin que nadie pueda decir ni pío!
Es decir, trabajar con autores que hayan fallecido hace más de 70 años, cualquiera sea su nacionalidad, implica que sus derechos son universales. Muchos de ellos pueden estar libres o no, eso lo informa Argentores, SGAE, o diversas instituciones según el país,  entidades que nuclean a los autores argentinos, y que fiscaliza el cobro de los derechos de autor.
Obviamente habrá posibilidades de que el autor haya fallecido pero sus derechos hayan sido adquiridos por alguna persona, por lo cual, por recomendación estricta, lo primero antes de adaptar o reescribir o casi pensar un instante en un texto determinado, es saber si la obra elegida, el texto, esta libre y es posible llevarlo a escena, en determinado territorio y en que condiciones de exclusividad.

Esto se irá complejizando cuando la obra de un autor vivo o de sus herederos -que seguirán cobrando y manejando sus derechos y autorizaciones y adaptaciones hasta que se cumplan 70 años del día de su muerte- es decir… mucho tiempo. Pero para no apresurarnos… vamos por partes.

 

A Autor vivo. Inc 1 Nacional Cualquier autor argentino vivo desea siempre que sus obras sean llevadas a escena, todos y cada uno de ellos. Obviamente algunos pondrán mayor cantidad de condiciones, no solamente económicas, sino para el tipo de proyecto. Una obra que ha sido un gran éxito hace una o dos décadas, es difícil poder conseguir los derechos para hacerla en una mínima sala de 30 butacas en Barracas -con perdón del ejemplo, barrio artístico si los hay- y a la gorra. Pues probablemente el autor guarde recuerdos de gloria y de dinero, a los que que no querrá renunciar tan fácilmente. Pero si esos mismo derechos son pedidos sin exclusividad – o sea los puede también ceder o vender a otro grupo teatral de la misma zona geográfica- para un pueblito llamado El Dorado en la provincia de Misiones, lo más probable es que el autor acceda, pues sabe que eso no le quitará posibilidades de negociar con otro posible comprador. También puede cuestionar la puesta en escena, el tipo de actuación o mas detalles si la producción se lo permite. Habrá allí un interjuego psicológico que deberá manejar… el productor. Si el contacto viene por algún otro lado, mejor. Habrá alguien para acompañar al productor a la casa de autor en lo que puede aparecer como la visita al cadalso…aunque no siempre sea así. Y si nadie se anima, el productor será el único encargado de lidiar con el autor vivo. Este también muchas veces suele apoyar enérgicamente proyectos de su autoría (hay muchos ejemplos, pero Ricardo Halac, Pablo Albarellos, Alfredo Allende, etc) son algunos ejemplos de autores abiertos, fervientes y entusiastas), brindándole al grupo una experiencia única y maravillosa de trabajar con el autor, alguna adaptación de alguna escena o personaje, para beneficio de todos.

A Autor vivo. Inc 2 Extranjero
Los autores vivos que nacieron y viven en países que no son Argentina suelen tener agencias que representan sus derechos en todo el mundo. Ahora la recomendación es establecer el contacto directo con el autor, en primer instancia, y si es posible. Si no, con esa agencia, pues a tal distancia, como diablos puede saber David Mamet si el Teatro tal o cual es importante o no? O conocer a tal director? Imposible, por eso trabaja con representantes, agencias, en las cuales confian sus cesiones de derechos, y etc.
Acá la idea es ver cuales son las condiciones, pero los diálogos son complicados y llevan bastante tiempo. Sin embargo los últimos años, luego de Internet, y los emails, y todo el mundo cibernético, se han acercado los autores de todo el mundo a todo el mundo. Hay chances.

B Autor muerto Inc 1 Nacional.
Si el autor esta muerto, y es argentino, tendrá descendientes que se ocupan del tema, generalmente no teatrales, y con los cuales habrá que llegar a algún acuerdo de derechos, según lo tentados que se vean a ceder/vender los derechos por la envergadura del proyecto, o los nombres implicados en el mismo, o la propuesta de puesta o de dirección. Nuevamente se plantea el caso del interjuego psicológico, con personas que hablan nuestro mismo idioma, y conocen los teatros de los que les hablamos…mejor, peor… todo depende. Pero con un mate de por medio, se consiguen muchas cosas.

B Autor muerto Inc 2 Extranjero.
Si son extranjeros, allí el tema se complica, aún más, pues no será tan fácil acceder a sus herederos o representantes, y muchas veces se cae en el pedido internacional de Argentores que usualmente llega a un escritorio junto a muchos otros pedidos más y esto quita energía al grupo, consume mucho tiempo y muchas veces no se llega a ninguna contestación, ni positiva ni negativo. Es desalentador y sugiero alejar esta posibilidad.

Mi idea es siempre contactar persona a persona con los descendientes o quienes manejen los derechos, agencias, representantes internacionales, sea quien sea.

Ahora bien, podemos plantear un nuevo tema en los derechos: el tema del idioma, para ambas categorías (estén vivos o muertos si escribieron en inglés o en otro idioma no castellano, el original, habrá una traducción).
Si son de lengua castellana, se podrían utilizar sin traducción, pero si no lo son… intervendrá un traductor que también tendrá unos puntos del clásico puntaje de los derechos de autor: el diez por ciento del bruto recaudado, el diez por ciento del borderaux, del total de la recaudación (nuevo aparte aquí para la música y letra original, o coreografía inscriptas en Argentores, que sumará unos puntos extras, y que puede llegar al máximo de quince por ciento del total) Aparte aquí para las obras clásicas, que habitualmente tienen derechos universales y se utilizan las versiones editadas, sin pagar extras por la traducción o entendiendo que esta viene en el paquete del porcentaje que se lleva el autor universal. Si este está vivo, el tema es más delicado, pues puede pedir ver la traducción y aprobarla para ceder los derechos.

La idea es siempre confiar en las entidades que regulan los derechos de autor, Argentores en Argentina, SGAE con mas opciones, en España,  y seguir sus sugerencias, ya que están en contacto con todas las agencias y representantes de autores del mundo. También Argentores dispone de una de las Bibliotecas de mayor cantidad de textos teatrales de toda Latinoamérica, muy recomendable.

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